Nuevo videoclip: Nadie es de nadie

16 12 2009

Os dejamos el último videoclip, realizado en las playas de tarragona.





Punto H: 10.000 Puertas disponible

31 10 2009

Ya está disponible 10.000 Puertas en libre descarga.

www.hhdirecto.net nos ha dedicado un elaborado artículo para su portada, esperamos que lo disfrutéis.

2012





Círculos en la arena – Presentación del E-book

24 05 2009

Esta es la presentación de mi próximo E-book: Círculos en la arena. A partir de ahora, cada semana la historia avanzará y será publicada tanto en la sección principal como en la página específica la cual podéis pinchar arriba a la derecha: “Círculos en la arena” (En esta sección aparecerán todos los capítulos publicados hasta la fecha). Una vez finalizada la primera parte del libro, podréis descargar gratuitamente la versión e-book en pdf.

Género: Novela narrativa

Temática: Novela épica que mezcla la ficción con acontecimientos reales. Todo es visto tras los ojos del protagonista, donde a partir de ciertos sucesos, romperá con su rutina embarcandose en una trama llena de amor, misticismo y dolor, que no solo entretendrá al lector, sino que le ayudará a comprenderse a si mismo, sus raices, su historia, y una de las posibles puertas para su futuro.

Autor: Álvaro Garcia

circulos en la arena (descargar archivo pdf para visionarlo en acrobat reader)

Portada:

portada libro copia

Video promocional:





La “no acción”, la acción acertada.

23 08 2008

“Quienes siguen el orden natural fluyen en la corriente del Tao”Huai Nan Tzu.

En occidente estamos muy habituados a la palabra sacrificio: “Hay que sacrificarse para ganar dinero”, “Todo sueño conlleva sacrificio”, “Sacrificaría mi vida por otra persona”.

Hasta aquí todo muy bien. El problema radica en nuestro concepto de sacrificio, muchas veces asociado en ir contracorriente, a marcha forzada, a un ritmo incómodo o en contra de nuestros deseos más profundos.

Lo podemos observar en la vida cotidiana. A aquellos, que solemos hacer las cosas que nos gustan, y nos sentimos reacios a actividades concretas para alcanzar un objetivo (normalmente impuestas o forzadas), se nos llama vagos. Pero se utiliza este término erróneamente, ya que la verdadera vagueza sí es un impedimento para lograr cualquier objetivo. La no acción, es un propulsor hacia el éxito y la felicidad. La no acción se ve en aquellos que aparentemente para lo poco que se esfuerzan, consiguen grandes cosas. Así se describe en el Taoísmo:

La no acción no significa no hacer nada y guardar silencio. Permitamos que todo haga lo que hace naturalmente, a fin de que satisfaga su naturaleza.

De este modo, sacrificio y vagueza son las dos caras de una misma moneda. Solo se les puede distinguir por su grado y por nuestro juicio.

“Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado”Kybalión.

Estudiar hasta el límite de coger tirria a una asignatura, o no estudiar por pereza, aún sintiéndote incomodo en el sofá, son el yin y el yang de una misma realidad, y a pesar de que poco a poco sí que nos acercamos a nuestros objetivos, lo haremos de una forma incómoda y mucho más enrevesada que por el camino de la no acción. (Ver dibujo)

La no acción la llevamos todos muy dentro. Suele ser esa idea disparatada, ese proyecto imposible, esa espinita clavada, esa vocación por explotar, ese libro que te gustaría leer, ese lugar que desearías visitar, esa persona a la que desearías conocer. Pero también es ese trabajo que deseas abandonar, esos estudios que ansías cambiar, ese grupo de amigos de los que quieres apartarte, ese libro que dejarías de leer, esa sensación de que tu estilo de vida no es el correcto.

Paradójicamente, este es el camino más rápido hacia nuestros sueños. Es la pura corriente del Tao. Es nuestra naturaleza intuitiva, muchas veces mermada por objetivos que no son los nuestros, más bien son el eco de una sociedad que desea imponerte hasta tu forma de pensar. Es tú decisión, primero acallar tu mente para oírla hablar de tus sueños más sinceros, y segundo hacerla caso y emprender tu camino.

La linea recta

La línea recta